Cuando dijiste que sí Cuando dijiste que síCuando dijiste que síal Salvador de tu almaentraste a un camino nuevola senda de la esperanza Senda hermosa que marcónuevo rumbo a tus andanzas,el sendero luminosoque tus pasos afirmaba.Continuaste la carreracon valentía y audaciapues no caminabas soloel Señor te acompañaba.Comenzaste a comprenderen la lucha y la batallaque hay una arma poderosaque nunca debes obviarla.

Tentación
Santiago 1.12-15
12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte
Romanos 8.37
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Publicado por: Martín Mundaraín
Eclesiastés 9:10
Romanos 12:11; 13:11
Efesios 5:14.
Dos ranas, una optimista y otra pesimista, cayeron al mismo tiempo en dos
vasijas que contenían leche. La rana pesimista dice: “No puedo salir de este
cacharro, porque las paredes son muy lisas. No puedo respirar en la leche, voy
a asfixiarme, estoy perdida.” Y, en efecto, se asfixia y muere.
La rana optimista no sabe tampoco qué hacer; pero como es optimista trata de hacer algo y se agita en todos sentidos. Como se está moviendo continuamente, bate la leche con tanto vigor que ésta se transforma en mantequilla. La rana entonces se sienta sobre la mantequilla y puede respirar libremente. Esto prueba que quien posee un carácter optimista hace siempre algo, aun
cuando no sepa qué hacer para salir en una situación difícil; pero sigue luchando y confiando en Dios y él es poderoso para hacernos “más que vencedores.
Eclesiastés 9:10
Romanos 12:11; 13:11
Efesios 5:14.
Dos ranas, una optimista y otra pesimista, cayeron al mismo tiempo en dos
vasijas que contenían leche. La rana pesimista dice: “No puedo salir de este
cacharro, porque las paredes son muy lisas. No puedo respirar en la leche, voy
a asfixiarme, estoy perdida.” Y, en efecto, se asfixia y muere.
La rana optimista no sabe tampoco qué hacer; pero como es optimista trata de hacer algo y se agita en todos sentidos. Como se está moviendo continuamente, bate la leche con tanto vigor que ésta se transforma en mantequilla. La rana entonces se sienta sobre la mantequilla y puede respirar libremente. Esto prueba que quien posee un carácter optimista hace siempre algo, aun
cuando no sepa qué hacer para salir en una situación difícil; pero sigue luchando y confiando en Dios y él es poderoso para hacernos “más que vencedores.








Había una vez unas manos gemelas, se llamaban, la izquierda y la derecha. La derecha siempre quería sobresalir, y hacia sentir a la izquierda que no podía hacer nada; cuando la izquierda estaba haciendo algo, la derecha le quitaba el lugar, y así la izquierda se quedó atrás, creyéndose más torpe. Sin embargo; la izquierda siempre era preferida, tenía anillos, relojes, pulseras, y la derecha nada, o talvez un anillo de vez en cuando, aunque ella creía que todo merecía. Y aún más, la izquierda siempre andaba mejor pintadas las uñas que la derecha, parecía la preferida; aunque según la derecha, la izquierda no lo merecía. La derecha era mas hábil, y rápida, más graciosa y extrovertida; la izquierda por el contrario, era torpe, lenta y bastante tímida. Un día, la derecha estaba tan enojada por esa injusticia, que se puso a hacer algo para mostrar su rapidez y hacer quedar mal a la izquierda, y al hacer ese esfuerzo se hirió en un dedo, la derecha no podía hacer nada por ella misma, sentía mucho dolor. Inmediatamente, sin pensarlo, la izquierda le limpio la herida, le puso medicina y la vendó, además, la izquierda se puso bajo la derecha para que se recostara y descansara sobre ella. Hasta entonces la derecha comprendió que no es autosuficiente, que aún de la lenta, torpe y tímida mano izquierda tiene necesidad. Moraleja :no te creas la mano derecha.
DIEZ RAZONES POR LAS QUE CADA CRISTIANO DEBERÍA HABLAR EN LENGUAS
Las lenguas son la evidencia física del bautismo del Espíritu Santo. Esto se ve claramente en Hechos (ver 1, 2). Los judíos sabían que la casa de Cornelio había recibido el don del Espíritu "porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios." (Hechos 10:46)
Hablar en lenguas edifica al creyente. "Edificar" significa construir espiritualmente. Se establece en 1 Co. 14:2 que una persona habla misterios para Dios cuando habla en lenguas. Esto hace que el creyente sea "edificado" (1 Co. 14:4). También se puede cantar en lenguas (1 Co. 14:15).
Las lenguas nos recuerdan la presencia interior del Espíritu Santo. Jesús nos prometió al Espíritu Santo en Juan 14:6, 17. Orando en lenguas el creyente está consciente de Su Espíritu morando dentro y de la manifiesta presencia de Dios.
Las lenguas hacen que nuestras oraciones se alineen con la perfecta voluntad de Dios. Algunas veces no sabemos como orar en una crisis o en circunstancias difíciles. Al orar en lenguas, el Espíritu Santo intercede por nosotros (Ro. 8:26).
Orar en lenguas aumenta la fe. Al orar en lenguas se ejercita la fe y esto ayuda a confiar en Dios más plenamente. Orar en lenguas es la clave para liberar los otros dones del Espíritu Santo (Judas 20).
Orar en lenguas nos mantiene libres de la contaminación mundana. Cuando hablamos en lenguas la Biblia afirma que nos hablamos a nosotros mismos y a Dios (1 Corintios 14:27-28). Si nos encontramos en una atmósfera contaminada (tal vez en el trabajo), es bueno orar en lenguas con nuestro pensamiento puesto en Dios, protegiéndonos así nosotros.
Orar en lenguas nos ayuda a obtener sabiduría y conocimiento de ciertos asuntos. El Espíritu Santo nos enseña lo concerniente a todas las cosas (1 Juan 2:27). El Espíritu de Dios sabe todo y puede orar a través de nosotros por esas cosas de las cuales nuestras mentes no son conscientes. Hay muchos testimonios de intercesores que han orado por misioneros en momentos específicos, que estaban a miles de kilómetros, y el Señor los liberó en forma milagrosa.
Orar en lenguas da refresco espiritual. En tiempos de confusión, ansiedad o crisis personal, orar en lenguas trae paz y refresco al alma. (Isaías 28:11-12).
Orar en lenguas magnifica a Dios y le da gloria. El Espíritu Santo vino a la casa de Cornelio y ellos oraron en lenguas y magnificaron al Señor. (Hechos 10:44-46) Pablo dijo que podemos hacer oraciones de agradecimiento en lenguas (1 Co. 14:15-17).
Hablar en lenguas hace que la lengua se sujete. Si su lengua está bajo el control del Espíritu Santo, su vida entera y su cuerpo son dirigidos en la dirección correcta. (Santiago 3:1-12).
CRECIENDO COMO UN SER ESPIRITUAL
CRECIENDO COMO UN SER ESPIRITUAL
SOMOS PRIMORDIALMENTE SERES ESPIRITUALES
Dios nos ha creado como seres espirituales
(Génesis 2:7; 1 Tesalonicenses 5:23)
Nuestros espíritus están muertos antes de la salvación
(Efesios 2:1)
Nuestros espíritus reviven en Jesucristo
(Romanos 8:10 y 16; 1 Corintios 6:17)
Necesitamos aprender cómo operar en el Espíritu
(Gálatas 5:16; Ro. 8;1-2; Juan 4:24)
• Debido a que estamos tan atados a nuestros sentidos físicos, es muy difícil entender el concepto de andar en el Espíritu.
2 Corintios 5:7 nos dice que tenemos que andar por fe y no por vista.
• Todas nuestras vidas hemos estado gobernados por las dimensiones del alma y la carne, pero ahora Jesús nos reta a movernos dentro de Su dimensión, donde el Espíritu Santo quiere andar con nosotros, guiarnos y tener comunión con nosotros.
Gá. 5:24-25
24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos, 25 si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
CLAVES PARA ANDAR EN EL ESPÍRITU
Para andar en el Espíritu nosotros debemos medir nuestras vidas de acuerdo con el fruto del Espíritu.
Gá. 5:22
"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe"
Tenemos que destronar la mente carnal que nos ha dado ordenes durante todas nuestras vidas y entronizar al Espíritu que es la mente de Cristo.
Ro. 8:6-7
6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden.
Tenemos que darnos cuenta de que el espíritu del mundo es más real que el mundo físico.
2 Co. 4:18
No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
Tenemos que discernir la voz del Espíritu en nuestras mentes y nuestros patrones de pensamiento. Deben estar de acuerdo con la Palabra de Dios. Nuestro viejo hombre querrá dirigirnos por medio de pensamientos calculados y analíticos y esto chocará muchas veces con el Espíritu de Dios que opera más allá de las dimensiones conocidas y visibles.
El Espíritu Santo nos impulsará a hacer cosas que operan fuera de nuestra esfera de conocimiento almacenado. Junto con la oración, debemos aprender a conformar nuestras mentes a la mente de Cristo y abrir nuestras mentes para esperar en el Señor mientras Él nos dirige a través de Sus pensamientos y visiones de acuerdo con Su Palabra.
La mente reacciona a la Palabra escrita de Dios (Logos), en tanto que el Espíritu fluye de la Palabra hablada de Dios (Rhema). La Palabra Rhema es la Palabra de Dios inspirada e iluminada por el Espíritu Santo. Se requiere fe para hablar la Palabra de Dios y es aquí donde la mente quiere batallar con la explicación racional de la situación.
Cuando usted avanza en fe en determinada situación, será incómodo en lo que la mente inmediatamente ofrece resistencia. La solución es ignorar la mente y entrar en la dimensión del espíritu por fe. Frecuentemente se la llama a esto, guerra espiritual.
Un cristiano que sólo ha desarrollado su mente, vive de acuerdo al conocimiento (Logos) de la Palabra. Un cristiano que ha aprendido a andar en el Espíritu y discierne la voz de Dios, vive de acuerdo a la Palabra (Rhema).
Estas claves yudarán a entender la operación del Espíritu como opuesta a la operación de la mente.
Ahora depende de usted caminar en el Espíritu y crecer como ser espiritual.
(Gá. 5:16-18; Ro. 8:1)
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